OneSwarm
OneSwarm se basa en seleccionar las personas con las que se intercambian los archivos, una posibilidad que se conoce como "Friend 2 Friend" (F2F)
OneSwarm es una de las nuevas propuestas para compartir contenidos digitales de forma más privada. Se trata de un programa disponible para Windows, Linux y Mac OS X (gracias a que usa Java) realizado por la Universidad de Washington a partir del protocolo BitTorrent.
Se basa en seleccionar las personas con las que se intercambian los archivos, una posibilidad ya vista en otros programas y que se conoce como "Friend 2 Friend (F2F)" (De amigo a amigo). A grandes rasgos, se añaden los contactos, con la facilidad de que si se usa Google Talk automáticamente detecta a los amigos que también utilizan este programa. Si se hace clic en el nombre de uno de ellos, se muestran los archivos que comparte. Cada usuario puede decidir con qué amigos intercambia un contenido o si quiere alcanzar toda la red de usuarios.
Además, añade opciones interesantes como la previsualización de los contenidos, el manejo de los enlaces torrent convencionales para iniciar las descargas en este protocolo, aunque sin el añadido de la privacidad de OneSwarm; soporte para DHT, un buscador interno de contenidos en la red, o la posibilidad de acceder en remoto para configurar el programa.
Su objetivo no es el anonimato absoluto, sino evitar que gobiernos o empresas puedan monitorizar el uso de la Red y ver quiénes intercambian
Su objetivo no es el anonimato absoluto sino evitar que gobiernos o empresas puedan monitorizar el uso de la red y ver quiénes intercambian. Para ello, impide descubrir las direcciones IP originales, mediante el cifrado SSL. Por otro lado, las peticiones de búsqueda y el intercambio de contenidos se producen sin que nadie, excepto los usuarios más cercanos, conozca el origen de las peticiones y de los archivos, una característica que dificulta en gran medida posibles rastreos. Salvo por este matiz, el intercambio se produce de la misma forma que en BitTorrent.
Este software destaca por un aspecto curioso: no se maneja desde sus propias ventanas como las demás aplicaciones que se instalan en los ordenadores, sino a través del navegador del usuario, lo que recuerda a programas ya desaparecidos como Audiogalaxy. Se puede utilizar con cualquiera de las últimas versiones de Firefox, Opera, Safari o Chrome, pero no funciona bien con el navegador mayoritario, Internet Explorer. Sus creadores se han guardado entre sus opciones la posibilidad de mostrar OneSwarm a la manera convencional.
Otros programas
Los usuarios disponen de otras alternativas para asegurar el intercambio de archivos P2P. Así, de otra universidad, esta vez la holandesa Vrije, procede Turtle F2F, un programa de código libre para Linux que funciona con principios parecidos a los de OneSwarm y pretende construir la red a partir de los contactos más cercanos de cada usuario.
Por su parte, AnoNet ha ideado una red privada virtual (VPN) anónima que permite realizar dentro cualquiera de las actividades que normalmente se efectúan en la Web, entre ellas compartir archivos. Las redes privadas virtuales resultan habituales en los entornos empresariales como una forma de garantizar, a través de cifrado, la confidencialidad de los datos en las conexiones de los trabajadores en remoto. AnoNet emplea su propio rango de direcciones, 1.0.0.0/8, asociado a un sistema de dominios inventado por ellos, terminados en ".ano", accesibles solamente desde el propio programa.
AnoNet emplea su particular rango de direcciones, accesibles solamente desde el mismo programa y asociado a un sistema de dominios de invención propia y terminado en ".ano"
I2P (Invisible Internet Project) permite a otras aplicaciones enviar datos a través de Internet de forma anónima. Para este programa se han creado versiones de eMule y Vuze, el programa de BitTorrent, ya que dispone de un complemento que le añade esta capacidad. Al igual que AnoNet, permite a sus usuarios publicar sitios web en un rango especial de direcciones que se traducen al dominio ".i2p", únicamente válido a través de este software. Según sus promotores, todavía se trata de un producto no terminado que sólo se debe usar de forma experimental.
Otro programa interesante es Remobo. Crea lo que ha denominado "redes privadas instantáneas". Por ejemplo, si en una casa hay varios ordenadores encendidos y con este software instalado, automáticamente se forma una red entre ellos. Pero si el usuario entra desde un PC situado en el trabajo también puede acceder a ellos.
Al mismo tiempo, cada usuario puede añadir a contactos con los que se comparten los contenidos de todos sus ordenadores. Para intercambiar los archivos utiliza BitTorrent y el usuario que los descarga tiene la libertad de elegir el programa de esta red que prefiera. Se encuentra en fase de pruebas y se puede instalar tanto en Windows como en Mac OS X. Waste es otra opción. Se trata de un programa de código libre ideado para crear pequeñas redes y compartir archivos de forma segura. Además, incorpora chats cifrados.
Ipredator
The Pirate Bay es uno de los centros más activos de la red BitTorrent. Alberga los enlaces a los archivos torrent y se ha distinguido por su defensa de la cultura del intercambio. El pasado mes de marzo lanzó un proyecto de pago denominado Ipredator para asegurar las comunicaciones de los protocolos P2P mediante una VPN. Este servicio se encuentra en una fase de pruebas cerrada y tiene un coste de cinco euros al mes con la promesa del sitio sueco de que no almacenará los datos personales.
Por otra parte, las propias aplicaciones P2P han lanzado versiones que incorporan sistemas de cifrado débil que tratan de evitar rastreos, desde eMule hasta varias populares del protocolo BitTorrent, como BitComet, Vuze o Transmission.
El problema del número de usuarios
El usuario debe elegir entre privacidad o contenidos mientras no se conviertan en populares estas alternativas
El éxito de un programa de intercambio de archivos depende en gran medida de su popularidad. Cuantas más personas acceden, mayor es el número de archivos que contiene la red y más se incrementa, y con ello su atractivo de cara a los nuevos usuarios. Así, los centros de atención son actualmente BitTorrent y eMule para los vídeos, películas y grandes archivos, y Ares para la música.
Sin embargo, las redes P2P que hacen hincapié en la seguridad tienen bastantes menos usuarios y, por lo tanto, menor cantidad de archivos y menor atractivo para nuevos internautas en busca de contenidos. El usuario debe elegir entre privacidad o contenidos mientras no se conviertan en populares estas alternativas.
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Rodrigo González Fernández
Diplomado en RSE de la ONU